Obituario de Sir Patrick Stewart: el actor que llevó la solemnidad shakesperiana a Star Trek muere a los 86 años

Sir Patrick Stewart, el actor que llevó la solemnidad shakesperiana a Star Trek y dio vida al capitán Picard y al profesor Xavier, muere a los 86 años.

Los homenajes llegaron de inmediato desde todos los ámbitos de las artes.
Sir Ian McKellen fue su amigo cercano, colaborador durante mucho tiempo y compañero de reparto en X-Men.
Calificó a Stewart como "the most respected and beloved actor of his generation on either side of the Atlantic".
McKellen reflexionó sobre un vínculo forjado décadas antes en los camerinos de la Royal Shakespeare Company. Señaló que Stewart "wore his heart on his sleeve, which made him a man to rely on, to admire and, in my case, love".
Dame Harriet Walter habló con BBC Newsnight sobre su fallecimiento. Dijo que era como si "a huge giant tree has fallen in the forest". Recordó su intensa presencia escénica y afirmó que el mundo sería más pobre sin él.
El crisol de Yorkshire
Stewart nació en Mirfield, West Riding of Yorkshire, en julio de 1940.
Creció en un hogar de clase trabajadora. Su madre, Gladys, era trabajadora textil y participaba activamente en el teatro amateur.
Su padre, Alfred, era exsargento mayor del Regimiento de Paracaidistas.
Alfred había vivido la evacuación de Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial. Estas experiencias le dejaron un estrés postraumático severo, un carácter irascible y problemas con el alcohol. En consecuencia, a menudo sometía a su esposa a violencia doméstica.
"My father was a very potent individual", recordó más tarde Stewart.
Señaló que cuando su padre avanzaba por el patio de armas, se decía que los pájaros dejaban de cantar.
El teatro ofreció a Stewart una vía de escape vital del conflicto doméstico. Un profesor de inglés lo introdujo en Shakespeare y lo animó a actuar. Pronto comenzó a memorizar discursos y se unió a grupos de teatro amateur locales.
Su primera actuación pública fue en una producción local de Cinderella en una iglesia.
A los quince años dejó la escuela para trabajar en el Dewsbury Reporter.
Su trabajo consistía en escribir noticias generales y obituarios. Finalmente, su editor le dio un ultimátum para que eligiera entre el periodismo y la actuación. Stewart cogió su máquina de escribir, se marchó y eligió la actuación.
Obtuvo una beca para el Bristol Old Vic y se unió a la Royal Shakespeare Company en 1966.
A los dieciocho años perdió todo el cabello por una alopecia severa. Este hecho le causó inicialmente una profunda preocupación por sus perspectivas como actor. Sin embargo, acabó definiendo su imponente presencia física en el escenario y en la pantalla.
Rigor clásico y los años en la RSC
En la Royal Shakespeare Company, Stewart se consolidó como un pilar versátil del elenco.
Interpretó papeles de todo el repertorio clásico. Entre ellos, el rey Juan, Oberón en A Midsummer Night's Dream, Enrique IV, Enobarbo en Antony and Cleopatra y Claudio en Hamlet.
Trabajó bajo directores pioneros como Peter Brook y Trevor Nunn durante una era transformadora para el teatro británico.
A través de este trabajo, se ganó una reputación de precisión vocal, resistencia física y profundo análisis textual.
Su debut en Broadway llegó en 1970 como Snout en la emblemática producción de Peter Brook de A Midsummer Night's Dream.
La reina Isabel II lo nombró caballero en 2010 por sus servicios al teatro.
Durante la ceremonia, Stewart declaró que debía "literally everything" a su antiguo profesor de inglés Cecil Dormand.
Fue Dormand quien lo orientó por primera vez hacia la actuación.
A mediados de la década de 1980, junto a su trabajo con el National Theatre, Stewart había construido una sólida trayectoria televisiva.
Apareció en dramas de la BBC como The Fall of Eagles (interpretando a Lenin), I, Claudius, Tinker, Tailor, Soldier, Spy y Smiley's People. También consiguió papeles cinematográficos en Excalibur y Dune.
Cruzar la divisoria galáctica
En 1987, el productor Robert L. Justman vio a Stewart dando una conferencia sobre Shakespeare en la Universidad de California, Los Ángeles.
Inmediatamente lo imaginó como el capitán Jean-Luc Picard en Star Trek: The Next Generation.
La decisión suscitó escepticismo inicial.
Sir Ian McKellen fue uno de los que aconsejaron a Stewart no poner en riesgo su carrera teatral por la televisión estadounidense.
Stewart firmó de todos modos un contrato de seis años. Esperaba que la serie fuera cancelada rápidamente y supuso que pronto regresaría a los escenarios de Londres.
La producción implicaba agotadoras jornadas de trabajo.
Stewart encontró inicialmente difíciles estas exigencias de horario junto a un reparto estadounidense más relajado.
Al principio convocó una reunión para pedir a sus compañeros de reparto que se tomaran el trabajo más en serio.
Más tarde se adaptó a la cultura del plató y, famosamente, insistió en que cada miembro del reparto contara al menos un chiste al día.
El creador de la serie, Gene Roddenberry, le indicó que interpretara a Picard calvo.
Las primeras pruebas de pantalla con una peluca habían resultado insatisfactorias. Roddenberry afirmó que en el siglo XXIV a nadie le importaría que un capitán fuera calvo. Stewart interpretó a Picard a lo largo de siete temporadas de televisión, cuatro largometrajes y videojuegos.
Más tarde retomó el personaje en la serie de streaming Star Trek: Picard.
La convergencia del arte culto y el popular
Tras su éxito televisivo, Stewart utilizó deliberadamente su nuevo perfil comercial para apoyar proyectos teatrales ambiciosos.
Eligió este camino en lugar de permanecer estrictamente en los canales de los estudios de Hollywood. En Broadway, el actor realizó una celebrada adaptación unipersonal de A Christmas Carol de Charles Dickens.
En este espectáculo interpretó a los cuarenta personajes sin utilería ni cambios de vestuario.
Sir Stewart también regresó a Shakespeare como Próspero en The Tempest (1995) e interpretó el papel principal en una producción de Othello de 1997 con inversión racial. En esa producción, retrató al personaje como un mercenario blanco en una nación africana negra.
Más tarde interpretó a Antonio en Antony and Cleopatra (2007) y un amenazante protagonista en Macbeth (2007). Esta última producción pasó de Chichester al West End y a Broadway con gran aclamación de la crítica.
En 2000, Stewart fue elegido para interpretar al profesor Charles Xavier en la franquicia cinematográfica X-Men.
Compartió pantalla con el Magneto de Ian McKellen en múltiples películas a lo largo de dos décadas.
Este reparto llevó a dos consagrados actores clásicos de teatro a la cabeza de una importante propiedad cinematográfica de cómics. En última instancia, esta decisión ayudó a redefinir la legitimidad artística del cine de superhéroes.
Activismo y vínculos regionales
Fuera de la actuación, Stewart mantuvo activos lazos personales y profesionales con Yorkshire. Fue canciller de la Universidad de Huddersfield de 2004 a 2015 y asistió con regularidad a las ceremonias de graduación. También fue seguidor de toda la vida del Huddersfield Town Football Club.
Stewart fue un partidario de larga data del Partido Laborista.
Colaboró con Amnistía Internacional y la organización benéfica contra el abuso doméstico Refuge para hacer campaña contra la violencia doméstica. Citaba con regularidad el comportamiento de su padre hacia su madre como la principal motivación de su activismo.
A través de este trabajo, utilizó su plataforma pública para concienciar sobre el trauma de los veteranos, la salud mental y la seguridad familiar.
Los últimos años
En la última etapa de su carrera, Stewart regresó a los escenarios junto a Ian McKellen.
Protagonizaron las reposiciones en el West End y Broadway de Waiting for Godot de Samuel Beckett y No Man's Land de Harold Pinter. Su último papel cinematográfico fue retomar al profesor Charles Xavier en Avengers: Doomsday de Marvel Studios, cuyo estreno está previsto para esta Navidad.
Su carrera tendió un puente entre el teatro clásico y las grandes franquicias comerciales de entretenimiento a lo largo de siete décadas. Como señaló su amigo de toda la vida Sir Ian McKellen respecto a la decisión de Stewart de aceptar el papel protagonista en Star Trek: "He took the risk and thank goodness for us all that he did."
Fuentes: BBC
