
España afronta repercusiones políticas y desafíos logísticos tras la oleada migratoria en Ceuta
España afronta repercusiones políticas y desafíos logísticos tras la oleada migratoria en Ceuta, con desacuerdos internos y un plazo legal para trasladar a menores.
Tras una afluencia migratoria sin precedentes en el enclave español de Ceuta, en el norte de África, las autoridades locales calculan que entre 3.000 y 5.000 migrantes permanecen en el territorio, frente a la cifra máxima de entrada estimada por el presidente regional, Juan Jesús Vivas, en 80.000. Mientras tanto, el Ministerio del Interior de Marruecos reconoció 40.000 llegadas a Ceuta y 1.135 a Melilla, y confirmó 11 muertes en suelo marroquí.
La emergencia ha tensado al gobierno central de España en Madrid. Surgieron desacuerdos internos entre los ministerios del Interior y Defensa sobre la gestión fronteriza. Al mismo tiempo, la oficina del presidente del Gobierno destituyó a un responsable de comunicación del Departamento de Seguridad Nacional por publicar un informe no autorizado que indicaba que 49.000 personas habían cruzado. Las autoridades españolas se enfrentan ahora a un plazo legal obligatorio de 15 días para trasladar a cientos de menores migrantes no acompañados de Ceuta a regiones peninsulares.
Fuentes: Canarias7, Diário de Notícias, El Día, El Mundo, La Vanguardia



