Los historiadores enmarcan 1989 como el punto de inflexión clave que configuró la geopolítica moderna

Los historiadores enmarcan 1989 como el punto de inflexión clave que configuró la geopolítica moderna
Foto: Die Presse

El año 1989 sigue siendo un parteaguas geopolítico decisivo que alteró permanentemente el orden global, con desarrollos paralelos que impidieron una transición uniforme hacia la democracia liberal.

El año 1989 sigue siendo un parteaguas geopolítico decisivo que alteró permanentemente el orden global. Mientras que las narrativas occidentales se centran principalmente en la caída del Muro de Berlín y el posterior colapso de la influencia soviética en Europa del Este, desarrollos simultáneos en otras regiones establecieron trayectorias regionales distintas.

En Beijing, la represión militar contra los manifestantes de la Plaza de Tiananmen preservó el régimen de partido único junto con una rápida expansión del mercado, orientando a China hacia un capitalismo controlado por el Estado. Al mismo tiempo, la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán creó un vacío de poder prolongado que generó inestabilidad a largo plazo. En conjunto, estos desarrollos paralelos impidieron una transición global uniforme hacia la democracia liberal, sentando las bases de las rivalidades multipolares contemporáneas.

Fuentes: Die Presse

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